La
Codosera, 14 de Agosto del 2008.-
El 15 de agosto se cumple un año del terremoto de 7.9º en la
escala Ritcher que asoló el sur de Perú en 2007, causando más de
500 muertos, más de 1.900 heridos y cerca de 650.000
damnificados. Cruz Roja que, desde el primer momento estuvo en
la zona, continúa trabajando en Perú, con distintos proyectos de
desarrollo y reconstrucción.
Cruz Roja Española, cuenta con 5 delegados y delegadas
especializados dentro del Plan Especial Terremoto que viene a
reforzar la Delegación permanente de la Institución en Perú, que
realiza otros proyectos en distintas áreas de país andino. Desde
los primeros momentos, la Institución se volcó con las personas
afectadas y desde España, Cruz Roja Española envió dos cargas de
ayuda humanitaria con 41 toneladas de material: tiendas de
campaña, toldos para alojamiento temporal, mantas, pastillas
potabilizadoras de agua, y kits de higiene y de cocina. Además,
aportó 30.000 euros de su fondo de emergencias.
Desde Extremadura, miles de ciudadanos, colaboraron con sus
donativos al llamamiento de emergencia de Cruz Roja y el
Ayuntamiento de Mérida hizo una aportación de 6000 Euros para
financiar las primeras acciones en el terreno, convirtiéndose en
la primera corporación local en sumarse al Llamamiento de Cruz
Roja; y el Comité Autonómico de Cruz Roja, envío un Delegado de
Información a la zona, dentro del contingente desplegado por la
Institución.
Según el Presidente Autonómico de Cruz Roja en Extremadura, Fco.
Javier Caro Delgado, “una de las prioridades fue la
atención psicosocial, que durante 4 meses brindó apoyo emocional
a las víctimas para enfrentarse al trauma causado por la
catástrofe. Además Cruz Roja Española activó su servicio de
búsquedas para restablecer el contacto entre personas que no
localizaban a sus seres queridos”.
Ahora, un año después, más de 80.000 personas están recibiendo
atención directa a través de los distintos proyectos del Plan
Especial que desarrolla Cruz Roja Española en distintas
comunidades de las provincias de Pisco, Chincha e Ica, las más
afectadas por el seísmo.
Tras las tareas de ayuda humanitaria de los primeros meses, Cruz
Roja ha construido 2.000 alojamientos temporales a través de un
programa que ha incluido, además de la construcción, la compra
de materiales en el mercado local, la capacitación de las
familias beneficiarias, y programas de educación para la salud,
prevención y actuación ante catástrofes. Para ello se ha contado
con la participación de los propios beneficiarios en la
construcción de su vivienda. También se han distribuido más de
10.000 kits escolares, 2.000 de cocina-aseo y se han instalado
aulas temporales en 14 distritos desarrollándose distintos
programas de capacitación paralelos.
De forma inminente, en los próximos días comenzará la
reconstrucción de un total de 10 colegios que fueron destruidos
total o parcialmente, que
beneficiará de forma directa a más de 4.000 niños y niñas de
entre 4 y 17 años y a 20.000 familiares de forma indirecta.
Por otro
lado, Cruz Roja Española también colabora activamente en el
fortalecimiento de las capacidades de la Cruz Roja Peruana con
acciones de formación de sus voluntarios y voluntarias y un
proyecto de telecomunicaciones que cuenta con un Centro
Coordinador en Lima, una Unidad Móvil de telecomunicaciones y la
instalación y puesta en marcha de una red de radio vía satélite
en 12 Filiales, lo que permitirá que las distintas unidades se
mantengan interconectadas y mejorar la respuesta en situaciones
de urgencia y emergencia cuando fallen la comunicaciones
convencionales.
El Plan
Especial Terremoto continuará, al menos, durante los 5 próximos
años y
mantendrá otras acciones de cooperación con el país andino que
viene desarrollando desde hace varios años. Todas ellas, con la
participación directa de los beneficiarios y en colaboración con
la Sociedad Peruana de la Cruz Roja
CRUZ ROJA ESPAÑOLA EN
EXTREMADURA